Con frecuencia, líderes de empresa, servidores públicos, dirigentes de organizaciones civiles, profesionales o artistas, necesitan apoyos especializados para comunicarse adecuadamente con personas de su interés.

Cuando la comunicación es insuficiente, muchas buenas ideas quedan sin realizarse porque los clientes, patrocinadores, directivos, colegas o subordinados, no las comprenden adecuadamente.
La comunicación focalizada se distingue de la comunicación masiva porque no se dirige al público general, sino a grupos con importancia cualitativa para una persona u organización, cuya opinión le es de especial interés y con los que conviene establecer una comunicación más cercana, distinta de la que se obtiene con una campaña publicitaria.

Es un recurso a la medida de las personas que desean estar más cerca de la gente. Se dirige a los públicos que dan sentido a su trabajo. Por ejemplo, los beneficiarios de una fundación, su personal y los benefactores de la misma, son sus públicos específicos.

Los beneficiarios de una política pública, los servidores de las dependencias participantes y los especialistas externos, son públicos específicos de una institución de gobierno.

Para una empresa, los clientes, los proveedores, el personal y las autoridades, son también públicos específicos. Otro tipo de públicos específicos son el Consejo de Administración, la Asamblea General o de Accionistas, la Junta Directiva o de Gobierno, o los coleccionistas de arte, en el caso de los creadores.